Las promesas forman parte de nuestra vida. Los padres prometen hacer alguna cosa para sus hijos. Los políticos, los negociantes, y los amigos hacen promesas. Todos hemos tenido que esperar que alguien cumpla con su promesa. ¡A veces tenemos que esperar largo tiempo! Y a veces hemos sido decepcionados.
siglos antes del nacimiento de Jesús, Dios prometió que el
Mesías, el Ungido de Dios, iba venir. Él habló a la humanidad a
través de sus profetas, describiendo a esta persona y explicando
lo que Él iba a realizar.
Cuando vino Jesús, muchas de las personas que conocían
estas profecías se dieron cuenta de algo muy importante.
Ellos vieron que las cosas que Jesús decía y hacía encajaban
perfectamente con las profecías. Se dieron cuenta de que Jesús
era el Mesías prometido por Dios. ¡Dios había cumplido su













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